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Lo que nadie te dice sobre combinar trabajo, estudio y vida personal cuando migras

Con herramientas concretas para no agotarte ni perder el foco en tu proceso de crecimiento personal y profesional.

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Migrar a un nuevo país es un gran desafío para la mayoría de nosotros que implica reinventarnos en muchos sentidos. Muchos llegamos con sueños de mejorar nuestra calidad de vida, estudiar para avanzar profesionalmente y, por supuesto, trabajar para sostenernos y ayudar a nuestros seres queridos. Sin embargo, en muchos escenarios, la realidad es que combinar trabajo, estudio y vida personal puede llegar a convertirse en una batalla diaria llena de estrés, cansancio, altibajos emocionales y momentos de duda e inquietud que casi nadie menciona. Y cuando lo hacemos, nos llegamos a lamentar no haber expresado lo que nos pasaba mucho tiempo antes de llegar a afectar nuestra salud intensamente.

Aquí te compartimos consejos reales que varias personas con quienes hemos hablado han intercambiado con estrategias prácticas que aprendímos para nuestro bienestar y adaptación, y que pueden ayudarte a mantener el equilibrio sin sentir que te estás desbordando.

1. Acepta que no puedes hacerlo todo perfecto

Cuando migras, quieres aprovechar cada oportunidad al máximo: estudiar inglés, tomar cursos técnicos, conocer la región paseando y degustando nuevas gastronomías, cumplir en el trabajo y mantener la familia. Pero recuerda que el tiempo y la energía son limitados; por ello, permítete ser humano, no perfecto.

La estrategia que puede orientarte: Define tus prioridades semanales. Algunas semanas enfócate en estudiar más, otras en trabajar más horas, otros días en descansar lo suficiente, etc. No te castigues si no haces todo a la vez.

2. Organiza tu tiempo con un calendario realista

Solemos comentar lo importante que es mantener una agenda o un calendario donde se planifiquen las actividades del día a día. Te sugerimos hacerlo; escribe claramente las actividades y tareas que son tu prioridad del momento ya que es clave para evitarte el caos en muchas áreas. Planificarte con un calendario realista suele incluir:

  • Tus horarios de trabajo.
  • Tus clases y tiempo para tareas o estudio.
  • Tu tiempo para descanso y familia.
  • Tus momentos para ti (aunque sean cortos) y hacer lo que desees.

La estrategia que puede orientarte: Usa apps gratuitas en tu teléfono móvil como Google Calendar y bloquea horarios para actividades esenciales en tu desarrollo y adaptación; sé estricto con ellos el mayor tiempo que puedas para que logres ver y medir tu propio avance.

3. Aprende a decir “no” sin culpa

Muchos de nosotros cuando llegamos a un nuevo país solemos compremeternos en actividades o programaciones comunitarias para activar nuestra vida social, a veces por querer aprovechar todo o ayudar a otros, sin embargo, esto en ocasiones trae una carga extra para la que quizá no estábamos preparados. Decir “no” es algo con lo que necesitarás familiarizarte y sentirte sin culpa alguna; parte de cuidarte y mantener el foco en tus objetivos es cuidar tu tiempo y tu enfoque en actividades que realmente sean apropiadas para tu situación actual.

La estrategia que puede orientarte: Practica decir respuestas cortas y amables, como “Gracias por pensar en mí, pero ahora mismo necesito enfocarme en mis estudios/trabajo, etc.”.

4. Aprovecha los recursos locales y comunitarios

En Seattle y todo el estado de Washington hay centros comunitarios magníficos, bibliotecas con excelente inventario de recursos, y organizaciones con fabulosas programaciones e iniciativas que ofrecen talleres gratuitos, grupos de estudio, entretenimiento y apoyo para inmigrantes y sus familias. No tienes que hacerlo todo solo, y ser recíprocos en tu nuevo entorno te ayudará a ver y vivir la vida con mucho mayor optimismo.

La estrategia que puede orientarte: Infórmate y únete a grupos que te ayuden a compartir cargas, como grupos de estudio, de actividades de entretenimiento o apoyo físico y/o emocional.

5. Comunica tus límites en el trabajo y con tu familia

En la etapa de adaptación a un nuevo lugar, es fundamental que tanto tus empleadores y familiares entiendan que estás en un proceso de aprendizaje que requiere enfoque y disciplina. Al notificárselos, esto puede generar más flexibilidad y apoyo que tanto necesitas.

La estrategia que puede orientarte: Habla con tu jefe sobre tu situación; muchas empresas valoran a empleados que buscan crecer y pueden ofrecer horarios flexibles, guiarte a clases y talleres perfectos para tí, o conectarte con otros grupos de compañeros de trabajo viviendo las mismas experiencias. Muchas organizaciones ofrecen programas recreativos y educativos para la comunidad migrante.

6. Cuida tu salud física y mental

El estrés constante que genera comprender y seguir un nuevo estilo de vida puede afectar tu rendimiento y bienestar físico y mental. Aunque parezca difícil al inicio de tu nueva vida, trata de descansar bien, dormir horas suficientes, comer saludablemente y buscar momentos de relajación a solas y en compañía.

La estrategia que puede orientarte: Practica ejercicios cortos, meditación o actividades que disfrutes y te ayuden a desconectar; y busca la excusa de participar en nuevos grupos sociales que propicien tu movimiento y rutinas físicas constantes.

Ahora que tienes más noción sobre el tema…

Combinar trabajo, estudio y vida personal cuando migras no es sencillo, y lo que puedas estar experimentando es algo que probablemente muchos también han vivido. Y está bien reconocer que habrá días difíciles. Una de las claves está en la planificación realista, el auto-cuidado y rodearte de redes de apoyo. No te exijas ser perfecto; enfócate en avanzar un paso a la vez, a tu ritmo, con paciencia y flexibilidad. Nunca temas pedir asesoría u orientación en cualquier área que notas perturba tu día a día.

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