Ya se acerca uno de los eventos que muchas en la comunidad latina e hispana del estado de Washington esperamos con ansias: el Simposio de Mujeres Latinas. Este 16 de mayo, a partir de las 10 a.m. en el North Seattle College, Somos Mujeres Latinas celebra su 12.° simposio con un evento completamente gratuito, diseñado en español y exclusivamente para nosotras, con una programación que nos mantendrá activas, aprendiendo y creciendo.
En la invitación que leemos, nos prometen será una experiencia única llena de energía, cultura y pasión latina que incluye una ponencia principal, un panel de mujeres líderes con historias reales de resiliencia y éxito, entretenimiento en vivo, deliciosa comida, premios y sorpresas, además de un espacio para conectar con otras mujeres de nuestra comunidad. Habrá cuidado infantil disponible con cupos limitados.
Tania Hino, fundadora de Somos Mujeres Latinas (SML), me comparte con entusiasmo el lema que guiará este 12.° simposio: «Nutriendo la mente, el corazón y el cuerpo». Una frase que, según ella, nació, como suele hacerse cada año, de un proceso profundo de escucha y reflexión. Las coordinadoras voluntarias y la mesa directiva se reúnen en un retiro de fin de semana donde revisan el impacto de los simposios anteriores y se dejan guiar por las voces de quienes más importan: las participantes. Son precisamente las encuestas que ellas completan las que orientan el camino hasta conseguir el lema que dará forma a cada nuevo evento.
Para Hino, el lema de este año no es solo una frase inspiradora, sino el punto de partida de algo mayor: «Elegimos este lema porque también se conecta con un nuevo programa de talleres enfocados en la salud que lanzaremos después del simposio«. Ella cree firmemente que una mujer que se nutre integralmente puede convertirse en su mejor versión, algo con lo que fácilmente coincido. Un enfoque que, además, sigue perfectamente alineado con la misión de Somos Mujeres Latinas desde que les conocí en sus inicios: reconectarte contigo misma, educarte y empoderarte para vivir con plenitud.
Uno de sus mayores desafíos para llevar a cabo el evento de este año ha sido garantizar la seguridad de todas las mujeres participantes, creando un espacio donde puedan sentirse protegidas, vistas y respetadas en todo momento. Algo que, en el clima político que vivimos hoy en todo el país, resulta no solo importante sino absolutamente necesario.
Le pregunté a Hino qué es lo que más le emociona de este evento, a lo que me compartió lo siguiente, junto con otras expresiones que logró capturar en las respuestas de algunas voluntarias.
“Lo que más alegría me da es ver a las voluntarias entregándose con tanto compromiso en sus comités. Cada viernes nos reunimos y, más allá del trabajo, creamos comunidad. Este espacio se ha convertido en una forma de cuidar la salud de nuestra comunidad: emocional, social y espiritual. Nos sostenemos unas a otras”, comenta Hino.
“Desde mi punto de vista personal, lo que más me mantiene emocionada es que todo es nuevo. Nunca había estado en un evento así, especialmente uno creado solo para mujeres, y se siente un poco surreal. No haber encontrado algo así antes en ninguna de las ciudades donde he estado lo hace aún más especial. Además, muchas de las chicas nuevas con las que he hablado sienten lo mismo. Hay mucha curiosidad por saber cómo es, qué se vive realmente, porque hemos escuchado historias de simposios pasados… pero vivirlo es otra cosa. Ser parte del proceso desde cero, ver cómo todo se va construyendo hasta el día del evento, eso es lo que realmente me emociona”, aporta Kimberly T. (voluntaria).
“Para éste no sé pero generalmente es crear un programa donde ellas se mantengan activas, contentas y ¡nada aburridas! Lo desafiante también es que en su mayoría lo que se propone para la agenda es que tenga que ver con el tema del año. Lo que a mí me mantiene emocionada es la oportunidad de conocer nuevas mujeres y saber que mi servicio tiene un impacto en la comunidad latina”, aporta Flor Guerrero (voluntaria).
“Algunas de las tareas desafiantes han sido mantener una comunicación clara y efectiva entre voluntarias y coordinadoras ya que todas tenemos opiniones diferentes; saber equilibrar entre lo personal y laboral para poder ser flexible en disponibilidad; y manejar mi tiempo para dar el apoyo que quiero ofrecer y así mantener todo en orden. Lo que me mantiene emocionada es saber que estoy formando parte de un evento que aporta ayuda y apoyo a la comunidad, que hay una conexión y apoyo entre voluntarias que crea un ambiente inspirador en donde aprendo más, y también es esperar el resultado final y ver cómo todo el esfuerzo se convierte en un evento exitoso”, aporta Silvia R. (voluntaria).
Y queriendo saber sobre sus expectativas, logros pasados y el valor del trabajo en equipo, le pregunté tal cual lees a continuación:
Tania, ¿qué te gustaría que las participantes se llevaran este año, quizás diferente a otros años?
“Me encantaría que cada mujer se lleve la certeza de que no está sola, de que somos más fuertes cuando estamos unidas.
Quiero que recuerden que el amor propio no es un lujo, es una necesidad. La única persona que puede amarte profundamente todos los días eres tú misma. Por eso es esencial cuidar cada parte de tu ser.
Como dicen en los aviones: ponte tu máscara de oxígeno primero. Cuando tú estás bien, puedes cuidar mejor de los demás. Sé celosa de tu tiempo, de tu energía, de tu paz. Ámate con toda el alma. Ese es el corazón de nuestro lema este año”.
¿Cuántas voluntarias están participando justo ahora y qué te llena de orgullo al trabajar con ellas?
“Actualmente contamos con alrededor de 20 voluntarias activas como colaboradoras y coordinadoras, y entre 30 y 40 voluntarias durante el día previo y el día del simposio.
Me llena de profunda emoción ver cómo, a pesar de sus trabajos, sus familias y múltiples responsabilidades, estas mujeres entregan su tiempo y su corazón para fortalecer a nuestra comunidad latina.
Cada una aporta desde su esencia, con amor y compromiso. Es un orgullo verlas dar tanto. Muchas quizá no lo saben, pero al servir también se están sanando y fortaleciendo a sí mismas.
Yo he aprendido muchísimo de cada una de ellas. Estar rodeada de tanto talento, diversidad y fuerza femenina es un regalo, especialmente en un mundo lleno de incertidumbre”.
Coméntame sobre el año pasado, ¿cuántas becas lograron otorgar? Y dime más sobre los talleres de salud que se avecinan.
“El año pasado otorgamos 7 becas, apoyando a mujeres que deseaban participar pero necesitaban respaldo económico.
En cuanto a lo que se avecina, estamos muy emocionadas de colaborar con el Food Equity Fund para lanzar una serie de talleres después del simposio. Este nuevo programa se llamará: “Somos Salud: A Latina Path to Food and Healing”. Talleres en donde hablaremos detalladamente sobre alimentación nutritiva, equilibrio hormonal en la mujer, y cómo mantener un cuerpo sano a través del ejercicio. Además, estaremos regalando dos libros increíbles como parte del proceso.
Te adelanto que los cupos serán limitados, y pediremos a las participantes un compromiso real consigo mismas y con su autocuidado. Este programa busca sembrar cambios profundos y duraderos”.
Y para tí, apreciada lectora – A dónde ir por más información sobre el evento
El registro para el simposio se abrió el 16 de abril a las 9:00 a.m. Y aunque pueda que ya estén agotadas las entradas, contáctales a través de su cuenta de instagram o su website oficial; suelen publicar cuando tienen activas más entradas disponibles. Anótate en su lista de espera.
Dirección y Día:
North Seattle College – Seattle, WA.
Sábado, Mayo 16 desde las 10 AM hasta las 4 PM.
