Llegar a un país nuevo es para muchos, como dicen, empezar de cero, aunque traigas contigo toda una vida de experiencias, aspiraciones y emociones. En Latina Seattle solemos pedirles a nuestros entrevistados consejos para quienes recién llegan al país, y en este artículo te compartimos las respuestas de algunas mujeres latinas que hoy lideran organizaciones, negocios y proyectos culturales en el estado de Washington sobre qué le dirían a alguien que apenas está aterrizando en estas regiones de los Estados Unidos. Mucho de esto lo aprendimos con ellas, y es un gusto compartirlo contigo.
1. Analía Bertoni (Directora Ejecutiva, Villa Comunitaria) — “Sal de tu casa, pide ayuda”.
Analía llegó de Argentina en 2001 con sus dos hijos y «empezó de cero». Su consejo es directo y práctico: sal de tu casa, pide ayuda, habla con personas, avanza y toma ventaja del mundo informático aprendiendo computación e inglés, y apoya a tus hijos a terminar la secundaria y seguir una carrera. Ella misma encontró su primera comunidad de apoyo en South Park, hablando español con quienes la orientaron hacia las organizaciones sin fines de lucro.
“Yo entendí que era latina cuando llegué a Estados Unidos desde Sudamérica en el 2001. Cada aplicación que llenaba me confrontaba más a mi rol secundario en este país por la raza y condición de inmigrante. Poco a poco se te quita el velo y te das cuenta de la discriminación y diferencias que hay [aquí]. También me di cuenta de que, como latinos, no contamos en la narrativa de la historia de la construcción de este país. Pero no hay duda de que es un país generoso y que me he buscado las oportunidades para avanzar”, agregó cuando nos habló sobre su honra y celebración de la cultura latina.
Punto clave en su entrevista: No te aísles. La ayuda casi siempre llega a través de alguien que ya pasó por lo mismo.
2. Blanca Castaño (Fundadora de Panamá Folklore Seattle) — “Tu cultura es un legado — compártelo sin miedo, es tu forma de construir puentes”.
Blanca, panameña y artista radicada en Seattle, fundó Panamá Folklore Seattle, organización con la que lleva ya varios años deleitando a la comunidad con danzas y programas culturales. Su mensaje para quienes recién llegan es que hay que exponer las raíces sin temor y con propósito, porque la música y la cultura trascienden fronteras y son una forma de honrar de dónde venimos incluso estando lejos de casa.
También destaca la importancia de la convivencia y el respeto entre comunidades: para ella, aprender de cada pueblo y reconocer lo mucho que compartimos (más que lo que nos diferencia) es clave para un mejor convivir. Recomienda lugares como Ellensburg y Mount Vernon en Washington por su tranquilidad y su fuerte presencia latina, donde ha visto de cerca cómo los eventos culturales le dan a la gente, incluso a quienes temen exponerse por su estatus migratorio, un espacio seguro para hablar su idioma y contar sus orígenes sin miedo.

“Es espectacular como artistas [mostrar] el despliegue en ritmos que habla sobre los historiales y tradiciones de un pueblo, sus significados y la herencia; para mí es todo un legado que me llena de mucha satisfacción al ser una embajadora que aún fuera de mi suelo patrio se me da la oportunidad de compartir con la comunidad en general”, nos comentó respecto a facilitar programas folclóricos en verano.
Punto clave en su entrevista: Muestra tus raíces sin temor.
3. Brianda Lizeth Pérez (PR y Marketing, Nuestras Raíces, Spokane) — “Tu acento es tu autenticidad”.
Como mexicana viviendo en una zona donde apenas el 6.9% de la población es hispana, Brianda ha enfrentado comentarios sobre su acento. Su manera de manejarlo: tomarlo con paciencia y verlo como algo que le enseña a valorar de dónde viene y a dónde va. A quienes recién empiezan en el mundo profesional les recomienda perseguir sus sueños sin importar qué tan lejanos parezcan, mostrar seguridad en sí mismos, involucrarse en la comunidad para hacer networking, y sobre todo ser auténticos porque el acento o el color no son un obstáculo, son lo que los hace únicos.
“Creo que lo más importante para nuestra red de profesionales hispanos y latinos es el apoyo entre nosotros mismos como comunidad y sentirnos orgullosos cuando vemos los logros de los demás. Promover y reconocer los logros de los profesionales hispanos y latinos en diversos sectores es algo muy importante”, nos dijo mientras explicaba ideas sobre qué traer diferente a las mesas de negociaciones y trabajos.
Punto clave en su entrevista: Tu acento no te resta profesionalismo; es parte de tu marca personal.
4. Angélica Zapata (Fundadora, Be Ready to Grow / Grow Academy) — “No lo hagas todo sola, pide apoyo antes de vaciar el tanque”.
Angélica, colombiana radicada en Seattle desde hace más de una década, fundó su academia de bienestar socioemocional para la comunidad hispana justo durante la pandemia. Su recomendación más directa para las mujeres que conectan con ella profesionalmente es que no deben hacer todas las cosas solas ni esperar a estar con el tanque vacío después de agotar todos sus recursos internos, porque la ayuda está ahí esperando a que estén dispuestas a recibirla, y menciona que la gente más exitosa suele tener coaches que las apoyan.
También habla desde su propia experiencia de adaptación: nos dijo que le costó bastante ajustarse a la cultura individualista de Estados Unidos, y notó que en ciudades como Seattle es particularmente difícil entrar en grupos sociales, incluso entre los mismos latinos, por eso resalta y valora tanto el networking con otros emprendedores como una forma de dar y recibir apoyo.
Punto clave en su entrevista: Pedir ayuda, ya sea a través de un coach, un mentor o una red de apoyo, no es debilidad; es la diferencia entre agotarte sola y crecer acompañada.
5. Mariana Gutheim (Fundadora, Líneas del Sur) — “Tu corazón se va a repartir, y está bien”.
Mariana, argentina radicada varios años en Seattle, describe algo que muchas inmigrantes sienten pero rara vez verbalizan: que al emigrar, el corazón se divide y quedan pedacitos en cada lugar donde una ha vivido. Su forma de manejarlo fue crear un puente cultural — en su caso, un club de lectura — para no perder la conexión con su tierra. También admite que adaptarse al ritmo del Pacífico Noroeste, tan distinto al de una gran ciudad, le tomó más de un año entenderlo, pero llegó a valorarlo profundamente.
“Mudarme a Washington fue un cambio muy fuerte y al principio me costó entender el estilo devida. Vengo de grandes ciudades donde escaparse un fin de semana a la montaña es imposible, donde irse de la ciudad muchas veces resulta casi imposible. No es una anécdota graciosa, pero sí es un gran aprendizaje de vida; vivir en el PNW me regaló algo invaluable que es descubrir la belleza de la montaña y todo lo que la naturaleza tiene para darnos. Lo gracioso es que me llevó más de un año descubrirlo, ¡mejor tarde que nunca!”, nos compartió mientras narraba anécdotas graciosas de vivir en Washington.
Punto clave en su entrevista: Está bien extrañar tu país mientras construyes una vida aquí. Busca o crea el espacio que te mantenga conectada/o a tus raíces.
Estas tan solo son cinco de las tantas gratas historias que muestran de todo un poco de lo que se vive y se aprende al construir una vida nueva en este país. En Latina Seattle ha sido un gusto seguir conectando con tantas personas en distintas facetas de su vida, para de alguna manera aprender de las voces de mujeres y hombres latinos que, desde varios rincones del famoso Pacific Northwest, nos hablan de sus tropiezos, sus aprendizajes y hasta de las comunidades que han encontrado en el camino. Puedes seguir explorando más de ellos en estos segmentos que nos recuerdan que no estamos solos en este proceso migratorio, explorando estilos de vida distintos.
Apreciado lector/a, te invitamos a contactarnos cuando gustes y compartirnos tus propias experiencias.
